Argentina. Marita Verón: Se cumplen 20 años de su desaparición forzada
Hoy se cumplen 20 años de la desaparición forzada de María de los Ángeles Verón. «Marita», como sus seres queridos la llamaban, quien entonces tenía 22 años y una beba de 2, fue secuestrada el 3 de abril de 2002, en San Miguel de Tucumán, por una red que se dedicaba a la trata de personas con fines de explotación sexual. Si bien la madre de la víctima, Susana Trimarco, nunca logró encontrar a su hija, el caso llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y se convirtió en el emblema de lucha contra este delito.
Al respecto, el director del Comité Ejecutivo de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas, Gustavo Vera, expresó que este caso significó «un antes y un después en la lucha contra la trata de personas en la Argentina», ya que la sociedad «tomó conciencia de la aberración de la trata de personas y el Estado tuvo que legislar y comenzar a ocuparse del tema».
El funcionario remarcó la lucha inclaudicable contra este crimen de la mamá de Marita, Susana Trimarco, una mujer «que con su coraje y persistencia buscando a su hija, puso en primer plano de la agenda pública uno de los delitos más graves contra la dignidad humana: la trata de personas». Y destacó que gracias a la constante labor de la Fundación María de los Ángeles se lograron «allanar a muchos prostíbulos y rescatar numerosas víctimas».
«El caso puso al descubierto la corrupción estatal, política y judicial que encubren a las redes de trata, sensibilizó y alertó a la población y fue uno de los motores que llevaron a la sanción de las leyes 26.364, en el 2008, y su reforma 26.842, en 2012, para prevenir y perseguir el delito de trata y proteger y asistir a sus víctimas», detalló Vera; y agregó que «desde la sanción de esas leyes, se han rescatado más de 17 mil víctimas por trata con fines de explotación sexual o laboral en Argentina».
«Marita» Verón tenía 22 años cuando fue raptada, el 3 de abril de 2002, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, por un grupo vinculado con el llamado clan «Ale» que se dedicaba al secuestro y la trata de personas con fines de explotación sexual, y que también operaba en la provincia de La Rioja.
La causa fue elevada a juicio con 13 acusados como coautores del delito de retención y ocultamiento agravado para el ejercicio de la prostitución. La Sala II de la Cámara Penal los absolvió a todos, pero luego la Corte tucumana dio vuelta en parte el fallo y condenó a los hermanos José Fernando y Gonzalo José Gómez a 22 años de prisión; Daniela Natalia Milhein y Andrés González, a 18. También fueron condenados como partícipes necesarios Carlos Alberto Luna y Domingo Pascual Andrada (17); María Azucena Márquez (15); Humberto Derobertis (12); Mariana Bustos y Cynthia Gaitán (10). Y mantuvo la absolución de María y Víctor Rivero. Por otro lado, el fallecimiento de Irma Medina extinguió la acción penal en su contra.
Fuente: Página 12.
